domingo, 12 de abril de 2009

Tres cartas de Alain Robbe-Grillet:




Siempre me ha interesado la psiquiatría, tanto que entre a la carrera de medicina para poder obtener mi especialidad en ese hermoso paraíso. Por cuestiones de pasión y no de gusto me incline por la literatura, pero esta me dio muchos mas locos de los que hubiera encontrado en mi consultorio. Así que al leer algunas cartas de grandes escritores, les dejo tres que han amarrado mi atención.

No creo que la situación de ambos sea igual, dado que usted dice vivir en un mundo de cosas reales y yo en tanto, estoy seguro de que la única realidad es la que imagino. Si me dirijo a usted es porque deseo imaginar que alguien creado en mi conciencia me entienda. Hay ciertos personas que imagino de distintas maneras y nos se como pueden llegar a tener una vida propia cuando dejo de influir sobre ellos. Me asombra el poder de mi mente, es tanta la expansión de mi conciencia que no dudaría llegar a la gran inconsciencia, solo que eso será cuando me canse de pensar. Si usted no sabia, quiero que hoy lo sepa, su comprensión no puede ir mas allá de lo que yo quiera darle a comprender, a veces usted cree poder resolver eso llamados “desvaríos” pero soy yo mismo quien los resuelvo dándole a usted la solución que yo mismo necesito, así que no se pase de listo ni se crea mas porque a usted no le he torcido la cabeza como suelen llamarle a las personas con buena imaginación. Lo dejo por el momento, deseo dormir para que así todos duerman. No puedo ser egoísta con mi creación, y aunque usted no desee descansar, lo siento, yo si deseo hacerlo.

32-02-43


Hoy los colores despertaron al abrir mis ojos. Hice lo mismo de siempre, y en una cantidad de tiempo tan veloz que no se puede calcular, combine los colores de tal manera que pude observar todo como estaba antes de cerrar mis ojos. Siempre me asombro que todos los días haga lo mismo y nadie me diga nada sobre mi talento con la pintura. Ayer quise escribirle para comunicarle que me estoy aburriendo mucho. Los libros, esos pensamientos que imagino sobre corteza blanca, ya no me dicen lo mismo. A veces tengo la sensación que guardan el eco de alguna gran montaña y se burlan al dictarme lo que yo pienso. Tal vez ellos se diviertan al hacer eso, pero en cambio, me siento un poco engañado conmigo mismo. Es hora de el almuerzo doctor, espero que no siga creyendo que todavía usted es quien cree ser, recuerde que usted es lo que yo quiero que sea. .

34-02-43




A pesar de todos sus intentos doctor por hacerme creer en la realidad de los sentidos, no se saldrá con la suya. En primer lugar, usted dice que usted es tan real como lo soy yo y como lo es cada individuo que pueda percibir con mis sentidos de la vista y el tacto. Y que es mi imaginación la que trata de seguir con el juego de que yo soy el creador de mis visiones. Me da tanta pena por usted, pero tanta pena, el que no tenga la mínima capacidad para crear cosas de la nada. Cuando usted nació en mi imaginación, no crea que fue porque yo lo necesitaba, fue porque mi trabajo que a la vez es mi juego consiste en crear personajes con distintas miras hacia un mundo de ideas que le dejo plasmadas en su psíquis. De esa manera usted cree tener una función específica, ya sea para ayudar o para destruir, pero la realidad es que no ayuda en nada ni tampoco arruina nada. Ese es uno de los trucos mas exquisitos que invente, para así divertirme en la función de la vida que ustedes interpretan sin saberse actores. Nadie podría hacer mejor el papel de uno mismo que uno mismo. Se que a usted no le gusta el teatro, su esposa lo invita a menudo y usted siempre le dice que hay cosas mas importantes en las cuales gastar el dinero. Usted no es un mal actor doctor, sépalo, si no ya lo habría sacado de función. Le dejo pensando en las actuaciones que ha hecho. Recuerdo cuando mato al gato de su tía y que cuando lo encontraron con él, usted lloraba y decía que lo había encontrado tirado en el jardín. Esos momentos doctor... esos momentos son lo que de usted recuerdo para mantenerlo en el teatro de la vida.


37-28-43

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